Siento tanto dolor que si lo digo nadie me creería.
No tengo ánimos de nada y el solo existir es agotador para mi.
Siento tanto dolor que si lo digo nadie me creería.
No tengo ánimos de nada y el solo existir es agotador para mi.
De nuevo siento ese ardor en el pecho, parece ser que esta vez no podré soportar mis lágrimas. Todo empieza a pesar y la mente que no me deja en paz. Lloro en silencio. Intento hacerlo con calma, para que no salga el mar que habita en mi, pero se me corta la respiración. Creo que esta vez no podré, mi fuerza no es suficiente. Ha despertado el huracán y esta vez no puedo contenerlo. Una catástrofe está por venir en mi interior.
Perdón por desaparecer, a veces no sé cómo enfrentar la vida y mi manera de hacerlo es escapar.
Llorar para liberar emociones, poder seguir adelante y que no te explote la cabeza.
El problema empieza cuando ya no puedes llorar y todo se vuelve un caos
Día 27
Aún me pregunto como algo tan simple como un abrazo pudo unir más partes rotas que horas de terapia